Evaluación formativa: Qué es y cómo integrarla en el aula

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Evaluación formativa: Qué es y cómo integrarla en el aula

5 min

La evaluación formativa es un sistema de evaluación del proceso de aprendizaje que difiere bastante de los métodos tradicionales. Esta forma de valorar el desarrollo de nuestro alumnado suele usarse en las metodologías activas. De hecho, ambos conceptos tienen muchos puntos en común: un claro enfoque en la participación del alumnado, comunicación clara y fluida y la importancia del feedback

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La evaluación formativa nos entrega una visión más amplia del proceso de aprendizaje del alumnado.
La evaluación formativa nos entrega una visión más amplia del proceso de aprendizaje del alumnado.

Lo que se busca con la evaluación formativa es aportar al alumnado pautas para mejorar en su aprendizaje. Este tipo de evaluación no está enfocada en penalizar los errores de las alumnas y los alumnos, sino en dar respuesta a sus dificultades y ayudarle a mejorar constantemente. 

¿Cuál es la finalidad de la evaluación formativa?

La evaluación formativa potencia la reflexión y el espíritu crítico del alumnado respecto a su propio trabajo. Por este motivo, no se busca solo valorar habilidades memorísticas o descriptivas. Además de conocimientos y competencias básicas, tendremos en cuenta otros factores como el esfuerzo, la implicación y la mejora que realiza el alumnado. 

Por otra parte, como en toda evaluación, la formativa busca que la clase llegue a los objetivos de aprendizaje previamente definidos. Es importante cuidar nuestra comunicación al respecto: los alumnos y alumnas deben conocerlos y entenderlos claramente.

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Es importante promover una comunicación efectiva y fluida con nuestro alumnado.
Es importante promover una comunicación efectiva y fluida con nuestro alumnado.

5 tips para integrar la evaluación formativa en el aula

Integrar la evaluación formativa a tu programación didáctica puede parecer complejo, pero te será de gran ayuda. Valorar progresivamente el proceso de aprendizaje te permitirá ver claramente los puntos en los que tu alumnado puede mejorar y cómo ayudarles. Te damos 5 consejos para aplicar la evaluación formativa. 

1. Diseña una evaluación cualitativa

Para que la evaluación sea realmente formativa es importante que incorpores actividades enfocadas a valorar de forma global el desempeño del alumnado. El propósito es hacer, mayoritariamente, una evaluación cualitativa. Puedes relacionar igualmente, una calificación cuantitativa con algunas actividades, pero intenta poner el foco en el proceso y no tanto en los resultados. 

2. Dedica tiempo a reflexionar

Reserva tiempos exclusivos para que el alumnado reflexione. Pueden dialogar sobre lo aprendido, las dificultades que se han dado e identificar lo que ha funcionado bien. 

De esta forma, ellos pueden mejorar su aprendizaje y tú como docente, la forma de enseñar. Repite las estrategias que han funcionado y adapta las que no: atrévete a probar nuevas dinámicas

3. Usa distintos instrumentos de evaluación

Es importante usar varias herramientas para ver el proceso desde diversas aristas. En este sentido, el instrumento por excelencia de la evaluación formativa es la rúbrica. Nos permite ver de forma objetiva si los alumnos y alumnas van cumpliendo con los indicadores de logro establecidos. 

Además de la rúbrica, es muy recomendable usar otros instrumentos para lograr una visión lo más amplia y completa posible: dianas de evaluación, checklist, exámenes, etc. 

La evaluación formativa permite revisar el proceso de aprendizaje de nuestro alumnado de forma más personalizada.
La evaluación formativa permite revisar el proceso de aprendizaje de nuestro alumnado de forma más personalizada.

4. Potencia la autoevaluación

Es importante que en el proceso de evaluación intervengan todos los agentes educativos implicados. Alumnado, profesorado, familias, centro educativo, etc., pueden tomar parte del proceso. Es ideal que promuevas espacios de coevaluación y autoevaluación entre tus estudiantes. 

5. Comunica y practica la escucha activa

La comunicación constante y fluida es de suma importancia en la evaluación formativa. A nivel educativo, esto se traduce en un feedback permanente entre alumnos/as y profesores/as. 

El objetivo fundamental de la evaluación formativa no es otro que ofrecer apoyo al alumnado en el proceso de aprendizaje. A través de una continua valoración, seremos capaces de observar la progresión de cada integrante de la clase. Así, podemos encontrar las pequeñas fugas de nuestra programación didáctica e ir amoldando las estrategias. 

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